¿Es Nicolás Maduro el peor Presidente de la historia de Venezuela? – Yo Soy Venezolano

¿Es Nicolás Maduro el peor Presidente de la historia de Venezuela?

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La competencia es difícil. Distintos especímenes de cuidado han pasado por la primera magistratura nacional en estos 200 años de vida republicana. Tomando en consideración sus tiempos, desafíos y legados, tres expertos identifican a los personajes más grises que han llevado en sus manos las riendas de la nación.

Llegó al cargo por una fatalidad. Los economistas le acusan de ser el responsable de la peor crisis que se recuerde, con altísimas tasas de inflación y escasez. La comunidad internacional lo cuestiona abiertamente. Viene de perder unas elecciones por más de 2 millones de votos de diferencia. Y las encuestas reflejan que, al menos, siete de cada 10 compatriotas lo rechazan. Tomando en cuenta este escenario, ¿Puede afirmarse que Nicolás Maduro es el peor Presidente en la historia de Venezuela?

La competencia es amplia y compleja. “Pésimos presidentes ha habido varios”, destaca el historiador Rafael Arráiz Lucca. “Los tres gobiernos de José Tadeo Monagas fueron muy negativos, no así el de su hermano José Gregorio. El gobierno de Juan Crisóstomo Falcón fue poco menos que un desastre”, abunda el ex director del Consejo Nacional de la Cultura.

“El de Maduro es parecido al Gobierno de Falcón: No tomar decisiones es una pésima decisión. Es pronto para calificarlo como el peor gobierno de nuestra historia, pero sin duda está entre los finalistas en el certamen: Monagas, Falcón, Chávez y Maduro”, opina Arráiz Lucca, antiguo responsable de Monte Ávila Editores.

El Castro endógeno

El profesor Elías Pino Iturrieta agrega otro nombre a la lista de la infamia. “Estamos ante un rompecabezas arduo, porque en la nómina de los primeros mandatarios predominan los incompetentes, esos que llamamos malos sin alternativa de redención. Entre los campeones de la mediocridad propongo a Julián Castro y a Nicolás Maduro, el primero en el comienzo de la Guerra Federal y el segundo en nuestros días”, plantea el académico.

“Con pocas ideas en la cabeza, don Julián fue centralista y en cuestión de quince días se proclamó federal sin manejar argumentos. No se le recuerda un gesto, una palabra digna de memoria, una medida que llamara la atención, una carta bien escrita, una ligera anécdota. Se llevaría el trofeo de la opacidad, si en el futuro no le rivalizara don Nicolás”, ironiza el individuo de número de la Academia Nacional de la Historia.

Pino Iturrieta ya compadece a los colegas que deberán medir la huella que deje a su paso por Miraflores el primer mandatario chavista de la República Bolivariana. “Con precaria dotación de neuronas y apenas con formación de liceísta, Maduro parece condenado a repetir clichés tontos en medio de una crisis que no se soluciona con las consignas vacías en las que se regodea como si cual cosa. Imagino que a los historiadores del futuro, incluyendo a los más benévolos, les costará toparse con alguna iniciativa suya en torno a la reconstrucción del país, o relacionada con simples remedios que se le ocurrirían al más simple de los administradores, o a una juiciosa ama de casa”, avizora el escritor.

El director del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) sostiene que ni siquiera el discurso que presenta al actual dignatario venezolano como líder de la vanguardia de una revolución “puede encubrir la insignificancia de Maduro, quien encabeza la carrera de los de su especie junto con el justamente menospreciado Juliancito”.

Mala compañía

Antes de emitir su veredicto, el historiador Ysrrael Camero intenta poner las cosas en contexto. “Históricamente es difícil evaluar, en términos de mejor o peor, el rol de los jefes del Ejecutivo en estos 200 años. A cada quien hay que saberlo ubicar en su contexto histórico, entre el país que recibió, el poder con el que contó en su administración, las circunstancias y retos históricos que tuvo que enfrentar, las acciones que desarrolló, y el país que finalmente dejó a su salida del gobierno”, precisa el catedrático de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Coincidiendo con Arráiz Lucca y Pino Iturrieta, Camero mete en el basurero de la historia a Falcón y Julián Castro y deposita a otra figura: Ignacio Andrade, “quien cerró su gobierno con el derrumbe de los restos de la institucionalidad guzmancista y la llegada al poder de los andinos”, expone el secretario de Políticas Públicas de Un Nuevo Tiempo (UNT).

“De ellos considero el gobierno de Julián Castro el peor, fue incapaz de hacer uso inteligente de las alianzas que lo llevaron al poder, pudiendo consolidar un bloque que estabilizara un país en crisis, actuó con torpeza para hacerlo explotar. Castro fue un protagonista secundario en el drama que terminó en la Guerra Federal que asoló a Venezuela entre 1859 y 1863”, considera el experto.

Camero señala que Falcón es recordado como un hombre “flojo, sin ganas de gobernar”. “Llegó al poder siendo la cabeza victoriosa de los federales, el jefe de una revolución triunfante, con plenos poderes para desarrollar una gestión. Pero recibió una Venezuela destruida por la guerra, un país que no se había pacificado por completo, que se encontraba empobrecido y aislado. En sus cinco años de gestión, vemos la desaparición progresiva de su poder, hasta que una revolución menor, la Azul, lo derrocó en 1868”, resume el recorrido del militar nacido en la península de Paraguaná el 27 de enero de 1820.

“Ignacio Andrade cierra la lista de los peores presidentes del siglo XIX, llegando al gobierno de la mano de Joaquín Crespo, caudillo central del Partido Liberal. Su muerte intempestiva lo dejará en la más absoluta orfandad política, y sus acciones para reestructurar su base de poder aceleraron su rápida caída. La invasión de los andinos, la Revolución Liberal Restauradora, terminaría de sacar del gobierno a Andrade en 1899”, apunta el también director general de Investigación y Desarrollo Legislativo de la Asamblea Nacional.

¿Sí o no?

Pero este recuento no responde la pregunta. ¿Maduro puede ser calificado como el peor Presidente de la historia patria? “Mi respuesta corta es afirmativa. El gobierno de Nicolás Maduro, entre 2013 y 2016, es el peor de nuestros 200 años de vida republicana”, embiste Camero, quien cuestiona la incapacidad del Jefe de Estado para “tomar decisiones transcendentales” que le permitan superar las fallas que heredó de Chávez.

El profesor de la UCV observa que el mandatario venezolano no ha tenido la fortaleza para golpear los privilegios de la “nomenklatura y la boliburguesía que se alimentó del boom petrolero”, al tiempo que ha profundizado los factores que provocaron la ruina social, política y económica que sufre el país.

“La militarización del Gobierno, del Estado, del poder y de la sociedad deriva de su incapacidad para enfrentar la profundidad de la crisis. Se amarra a su última tabla de salvación, el poder armado, al que le entrega ‘el palo y la zanahoria’, la represión y la distribución de las escasas importaciones de alimentos, con lo que pretende controlar una sociedad a la que no reconoce. El peor gobierno de nuestra historia resultó reaccionario, militarista y destructor, el heredero del ‘legado’ será así el sepulturero del movimiento que lo llevó al poder”, concluye Camero.

Konzapata.com / @pppenaloza







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