Petro sobre el uribismo: “Todos terminaran en la cárcel”

El excandidato presidencial defendió su ‘desobediencia civil’ y explicó el porqué Colombia necesita desautorizar al gobierno.

En su columna semanal en ‘Los Gustavos’, el senador y excandidato presidencial Gustavo Petro explicó toda la polémica que ha surgido en torno a su decisión de declararse en ‘desobediencia civil’, hecho ha sido fuertemente cuestionado por sectores políticos y medios de comunicación que consideran que aquella postura invita al vandalismo.

No obstante, el líder de la Colombia Humana ha defendido su decisión de declararse en ‘desobediencia civil’, afirmando que todo el revuelo mediático ha sido injustificado, puesto que es una postura que invita a la protesta de manera pacífica, pero dejando claro su inconformismo con el presidente y todo su gobierno.

Entre las razones entregadas por Petro para justificar sus declaraciones fue el afirmar que el gobierno del presidente Iván Duque es ilegítimo, debido a las denuncias por compra de votos en las que se ha visto la campaña presidencial del entonces candidato del Centro Democrático. Sumado a eso, están los vínculos, tanto de Duque como de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, con presuntos narcotraficantes como el ‘Ñeñe’ Hernández o ‘Memo Fantasma’.

«Razones para la desobediencia sobran: la relación probada del presidente y la vicepresidenta con el narcotráfico, el fraude electoral, el desastre económico maximizado por la debacle de la salud, la concentración de la riqueza en manos de los banqueros, la destrucción mayúscula del empleo, un sistema pensional que no pensiona, la corrupción que carcome todas las instancias del Estado, el fracking que amenaza el agua, la muerte sistemática de líderes sociales, etc», afirmó Petro en su columna.

Además, Petro explicó su punto de vista sobre la forma en que para él opera el uribismo, dónde afirmó sobre una supuesta necesidad que tiene el colectivo político por la guerra para mantener relevancia en las elecciones, ya que, si no están en el poder sería más fácil que varios miembros fueran detenidos por los distintos tipos de delito que implica su forma de hacer política.

«El ‘uribato’ que es la dirigencia económica y política del uribismo, sabe con certeza que se ha debilitado y que no cuenta con el apoyo ciudadano que antes tenía. Esa debilidad en un proyecto político que necesita de la violencia para perpetuarse en el poder y que no puede estar sin poder porque termina en la cárcel por su alto nivel delictivo, los empuja con desespero a la opción tiránica, los lleva a tratar de extinguir la democracia», señaló Petro en su columna que puede leer completa aquí.