La tortura de vivir sin luz y dormir en el piso o debajo de una mata con hambre

Sacar de noche los muebles al porche para dormir, pasar horas y horas de hambre o salir de tu casa para estar debajo de una mata y así sobrellevar el calor se han convertido en las maneras que los guaros han atenuado los brutales cortes eléctricos que se han registrado en Lara durante maratónicas horas. Consultados por LA PRENSA expresan que han aplicado estas «estrategias» para suavizar la peor humillación que han tenido que experimentar desde que el caos eléctrico generado por el gobierno y su mala gestión imperan en la entidad.

«Son muchas horas las que pasamos sin luz porque se va desde la mañana y regresa en la noche, nos toca sacar el mueble para que los niños duerman en él y mi esposo coloca una sábana en el piso y se acuesta a dormir junto a ellos» es el relato de Carmen Terán, quien vive en la urbanización Brisas del Obelisco, al oeste de Barquisimeto, y explica cómo los apagones le quitan la comodidad y calidad de vida de su familia. La mujer obstinada explica que en su comunidad los apagones van de 6 a 9 horas casi a diario.

La misma tragedia de humillación la viven en Barrio Unión, donde varios consultados indican que «el plan de administración de carga» en esta zona es «excesivo», pero con la particularidad que al fallar un servicio también merma la alimentación porque la escasez de gas golpea al igual que la falta de luz.

«En ocasiones nos hemos quedado con la comida cruda y hay que darle cualquier cosa de comer a los niños. Es difícil vivir en esta situación porque cuando llega la luz se nos une el almuerzo con la hora de la cena o nos toca comer de madrugada», narra Juan Sivira, habitante de este sector cuando hace referencia que familias de zonas cercanas a su comunidad como El Carmen, Los Crepúsculos y San José viven circunstancias similares. De hecho, indican que su ritmo de vida y rutinas no son iguales.

«Tenemos que esperar que llegue la luz y así poder cocinar o prender las bombas para tener agua, no podemos acostarnos a dormir porque es perder las pocas horas con electricidad que nos dejan», acota Sivira.

Otra zona de Lara donde los apagones son extremos es en el municipio Palavecino, donde a diario por las redes sociales se conocen molestias de los usuarios.

Desinformación

Cuando en las comunidades se consulta el tema del suministro eléctrico hay quejas para regalar al mundo entero, pero entre los consultados existe algo común y es que los horarios de los cortes de luz son indescifrables.

Angélica Ferrer, quien habita en el sector 5 de Octubre, en la Circunvalación Norte, detalla que la luz se le va a diario. «Algunas veces de 10 horas o más o dos cortes de 5 y 3 horas, pero al igual que los demás sectores cercanos, entonces uno no sabe manejar la situación. No hay hora establecida. No sabemos a qué hora se irá la luz o cuántas veces, vivimos en zozobra porque no sabemos si la luz se irá nuevamente como ya ha pasado en otras oportunidades. Exigimos que por lo menos avisen cuando van a cortar la electricidad», se quejó con mucha molestia la dama.

Además de no tener ni un ápice de información de Corpoelec, los consultados expresaron su preocupación por la quema de electrodomésticos y la pérdida de alimentos, situación que toca membrana en muchos.

 «Se nos queman los bombillos, los televisores y hasta se nos daña la comida porque estar hasta 9 largas horas sin luz es para someter más al pueblo a la miseria y tenerlo pisoteado, ya basta de engaños, la gobernadora hizo una promesa de disminuir las horas de racionamiento y nunca la cumplió», aseveró Luis Perdomo cuando explicó que la situación de crisis eléctrica que viven los venezolanos es un plan del gobierno de Nicolás Maduro.