Nuevos precios en Conviasa deja en evidencia que es “solo para enchufados” (FOTOS)

Luego de que Nicolás Maduro corroborara a mediados de octubre el reinicio de los vuelos internacionales desde Caracas hasta un puñado de destinos preseleccionados, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac) incluyó casi un mes después los viajes hacia la Ciudad de Panamá y Teherán, capital de la República Islámica de Irán, socio estrecho del régimen chavista.

Como nota curiosa, las autoridades aéreas al servicio del chavismo también abrieron la posibilidad de aterrizar en el Archipiélago de Los Roques, una de las joyas turísticas más atractivas del Caribe y quizás la más valuada para dicho sector en Venezuela, cada vez más depredado por la ambición de minerales preciosos en Guayana o la inoperancia de las instituciones públicas en Los Andes. Quizás la silenciosa presión de algunos “boliburgueses” amantes de visitar Los Roques influyó en la peculiar decisión, mientras aeropuertos en Porlamar, Maracaibo, Barquisimeto o Táchira permanecerán cerrados hasta febrero.

Por su parte, el Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos (Conviasa) ha pasado casi toda la “cuarentena radical” dedicado a repatriar a cientos de connacionales que se quedaron rezagados en otras naciones ante las restricciones que el Covid-19 obligó a tomar en su primera ola expansiva por el mundo.

Ante todo lo anterior, llama la atención la tarifa que escogió Conviasa para los boletos de las conexiones aéreas entre Caracas y Teherán, recientemente incluida en las programaciones. En su página web, la aerolínea indica cuánto cuesta el boleto para visitar a la remota nación persa: 950 dólares, mientras que el viaje de vuelta oscilaría entre los 959. En total, para ir y venir de Irán habría que sacar del bolsillo la cuantiosa suma de dos mil dólares, monto quizás comprensible para un viaje de 12.366 kilómetros, pero aún así muy distante de la realidad financiera de la mayoría de los venezolanos.